Goleada a la violencia

Cuando salimos de Medellín rumbo a Dabeiba, Antioquia, nuestra alegría era evidente. Después de muchos años hablando de paz y buscando acercamientos entre quienes alguna vez fueron actores del conflicto, por fin tuvimos la valiosa oportunidad de disfrutar de algunos frutos de nuestro trabajo. En el camino discutimos sobre las expectativas que nos generaba lograr un encuentro entre excombatientes de los grupos armados FARC, ELN y AUC, todo gracias a la iniciativa de Aulas de Paz que quiso recrear un acto simbólico de reconciliación que Sergio Cabrera, Director de cine Antioqueño, imaginó 20 años atrás en la película “Golpe de Estadio”. Todavía no llegaba el momento, pero ya sentíamos la emoción de ser testigos de un encuentro histórico para el país. Las imponentes montañas de Dabeiba nos dieron la bienvenida y con ellas, las sonrisas desprevenidas de campesinos, policías y militares que custodiaban el trayecto desde el parque principal hasta la vereda Llanogrande. En la vereda nos esperaban hombres, mujeres y niños felices de atendernos; amables, dispuestos a escucharnos y a compartirnos sus experiencias desde el Acuerdo de Paz. Lo primero que notamos fue el ambiente de tranquilidad que acompañaba el ETCR (Espacio Territorial de Capacitación y Producción). Luego vinieron los abrazos del encuentro y las palabras de Iván Roberto Duque sobre la necesidad de realizar más acuerdos de paz que “nos permitan mirarnos a los ojos y dejar de vernos como enemigos de una guerra que no es nuestra, ya no nos pertenece.” José Lisandro Lascarro “Pastor Alape”, y Luis Oscar Úsuga Restrepo “Isaías” estuvieron a cargo de una reunión improvisada con quienes en el pasado fueron sus enemigos: Rodrigo Pérez Alzate “Julián Bolívar”, Óscar Leonardo Montealegre “Piraña”, Iván Roberto Duque “Ernesto Báez” y Jorge Iván Laverde “El Iguano”. En medio de estas conversaciones estaba la sonrisa inquebrantable de Teresita Gaviria, fundadora de la Asociación Caminos de Esperanza, Madres de la Candelaria y quien hoy por hoy es un referente de resiliencia y reconciliación. Para ella, este encuentro fue: “Un sueño hecho realidad. Siempre quise que todos supieran que el camino de la paz se construye a través del diálogo, de la convivencia y la tolerancia. Lo quise inclusive antes de que estos muchachitos decidieran ir a la guerra. Pero ahora lo celebro, porque lo que estamos viviendo aquí es la muestra más grande de que el país está preparado para la paz”. Llegada la noche, aprovechamos el salón principal para reunirnos todos a ver la película “Golpe de Estadio”, filme que fue el punto de partida para que esta iniciativa se hiciera realidad. Conmocionados vimos cómo estaba siendo posible la reunión de paz, y disfrutamos sin importar de dónde éramos y cuál era nuestro pasado. Cuando finalizó la película, aprovechamos para realizar un foro con periodistas de la talla de Jesús Abad Colorado y Patricia Nieto; nos animamos más al recibir la visita de Carlos Arturo Velandia “Felipe Torres” ex ELN, quien es uno de los líderes de la mesa de negociación con esa guerrilla y también sumó su voluntad de paz a este encuentro. Finalmente para despedir la noche, cantamos y bailamos con muestras musicales de la zona y la participación de los Hermanos Andrade, multiplicadores de paz de la Fundación Aulas de Paz. La noche transcurrió con tranquilidad y desde las 5:00 A.M del otro día se iniciaron las labores en el ETCR Llanogrande donde ex combatientes y sus familias se pusieron la tricolor y se dispusieron a compartir una inolvidable jornada deportiva por la reconciliación. Parecía un cuento mágico sacado de la ficción. Todos los que antes comandaban bloques de hombres para la guerra, invitaban entre abrazos a compartir el partido Colombia – Japón y esa pasión pos nuestra selección, los mantuvo unidos durante los 90 minutos. El pasado cruento y despiadado del conflicto armado parecía diluirse entre las jugadas de gol de un equipo y otro. Con entusiasmo Rodrigo Pérez les comentaba sobre los avances que ha alcanzado desde que decidió trabajar por la paz y Luis Carlos Úsuga comentaba sobre las iniciativas productivas que se adelantaban en esa zona: cultivos de cebolla, trabajos con madera y huertas de producción de flores. Todo pensado para que nadie se recicle nuevamente en ningún conflicto y pueda volverse auto sostenible. El gol de Juan Fernando Quintero desató la histeria colectiva y el abrazo esperado entre unos y otros no se hizo esperar. Por fin, los campos que vieron ataques entre diferentes bandos, estaban siendo testigos de un abrazo apasionado que le dio esperanza a las nuevas generaciones y al país. A pesar del negativo resultado del encuentro entre nuestra selección y los nipones, este abrazo fue una verdadera goleada a la violencia, porque pudo resumir todas las voluntades de reconstruir el tejido social, de no regresar a las armas para expresar las ideas y de edificar verdadera cultura de paz para toda la sociedad colombiana. Aún no nos reponemos del impacto de este momento porque sabemos que es el inicio de una romería por la paz que tratará de llegar a todos los rincones donde aún se ponga en duda que la reconciliación sí es posible. #HacemosParte #PasiónPorLaPaz GALERÍA DE IMÁGENES CORTESÍA DE NUESTROS AMIGOS DE LA MISIÓN ONU COLOMBIA. Fútbol y Reconciliación en Llanogrande, Dabeiba - Antioquia. Junio 18 Y 19/2018.